Con la llegada de Piñera al gobierno, más de alguno sintió que estaba “todo perdido” , con lo cual claramente le daba a la Concertación una característica y condición de Izquierda progresista o popular que nunca tuvo, salvo en el discurso de alguno de sus dirigentes.
Algo de tiempo ha pasado y de lo perdido, ¡nada! Por el contrario, la gestión de Piñera sólo evidencia continuismo en toda la política capitalista en su versión “neoliberal”. ¿Con Frei habría sido distinto?
A partir del reclamo popular y de la búsqueda de una salida a las urgentes demandas populares, nuevamente -y no puede ser de otra forma-, se hace presente la movilización. El “piñerismo” ha tenido que lidiar con el estudiantado, los empleados fiscales, pescadores artesanales, usuarios del Transantiago, con el rechazo masivo a la central termoeléctrica en Punta de Choros, y como elemento de quiebre, de verdadera connotación histórica, la lucha por las reivindicaciones de la nación mapuche.
La tragedia del terremoto, como la de los mineros de la mina San José, no pueden eximir de responsabilidad al modelo neoliberal, y no han podido, a pesar de todo el esfuerzo mediático, paralizar la protesta popular.
Podemos decir que nada se ha perdido, porque nada había. La lucha continúa por las reivindicaciones inmediatas y por la superación revolucionaria de la sociedad.
Podemos concluir que ni desde nuestra realidad, ni en lo internacional, nos está negada la posibilidad de la construcción de una verdadera alternativa unitaria y amplia de Izquierda, que apunte hacia la superación del capitalismo, hacia el socialismo. Por el contrario, ésta es una exigencia. Sin embargo nos parece que es imprescindible contar con algunos elementos políticos para avanzar de verdad en la construcción de fuerza de Izquierda unitaria.
Hay que asumir el camino del desarrollo de las propias fuerzas con un programa que apunte claramente a la superación social y nacional, que persista en el protagonismo popular y en impedir que las fuerzas acomuladas sirvan de moneda de cambio para que algunos entren en “alianzas mayores”, desnaturalizando y paralizando todo proyecto independiente, obrero y popular. Sostenemos esto sin idealismo, sabemos que “la cabra siempre tira al monte” y que en el camino unitario se involucrarán aquellos que sólo buscan acumular fuerzas para negociar un mejor lugar bajo el sol del sistema. Por eso se debe tener un programa concreto para el período, que contemple la demanda de una Asamblea Constituyente y nueva Constitución Política. A partir de ella, todo lo que dice relación con derechos sindicales, renacionalización del cobre y otras riquezas naturales, los servicios de pensiones, de educación y salud, los derechos nacionales de los pueblos originarios. Nuestra apuesta fundamental es exigir respeto a un funcionamiento verdaderamente democrático. Para ello, es condición que los esfuerzos unitarios se concreten en la base y no sólo en las “direcciones” políticas y que las bases, desde el conflicto y la lucha, jueguen un papel direccional y no sólo de acompañamiento de los esfuerzos amplios y unitarios de la Izquierda que reclaman la realidad y los tiempos
Eduardo Artés
(Primer secretario del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria), PC(AP).
www.accionproletaria.com
(Publicado en Punto Final Nº 720, 8 de octubre, 2010
Algo de tiempo ha pasado y de lo perdido, ¡nada! Por el contrario, la gestión de Piñera sólo evidencia continuismo en toda la política capitalista en su versión “neoliberal”. ¿Con Frei habría sido distinto?
A partir del reclamo popular y de la búsqueda de una salida a las urgentes demandas populares, nuevamente -y no puede ser de otra forma-, se hace presente la movilización. El “piñerismo” ha tenido que lidiar con el estudiantado, los empleados fiscales, pescadores artesanales, usuarios del Transantiago, con el rechazo masivo a la central termoeléctrica en Punta de Choros, y como elemento de quiebre, de verdadera connotación histórica, la lucha por las reivindicaciones de la nación mapuche.
La tragedia del terremoto, como la de los mineros de la mina San José, no pueden eximir de responsabilidad al modelo neoliberal, y no han podido, a pesar de todo el esfuerzo mediático, paralizar la protesta popular.
Podemos decir que nada se ha perdido, porque nada había. La lucha continúa por las reivindicaciones inmediatas y por la superación revolucionaria de la sociedad.
Podemos concluir que ni desde nuestra realidad, ni en lo internacional, nos está negada la posibilidad de la construcción de una verdadera alternativa unitaria y amplia de Izquierda, que apunte hacia la superación del capitalismo, hacia el socialismo. Por el contrario, ésta es una exigencia. Sin embargo nos parece que es imprescindible contar con algunos elementos políticos para avanzar de verdad en la construcción de fuerza de Izquierda unitaria.
Hay que asumir el camino del desarrollo de las propias fuerzas con un programa que apunte claramente a la superación social y nacional, que persista en el protagonismo popular y en impedir que las fuerzas acomuladas sirvan de moneda de cambio para que algunos entren en “alianzas mayores”, desnaturalizando y paralizando todo proyecto independiente, obrero y popular. Sostenemos esto sin idealismo, sabemos que “la cabra siempre tira al monte” y que en el camino unitario se involucrarán aquellos que sólo buscan acumular fuerzas para negociar un mejor lugar bajo el sol del sistema. Por eso se debe tener un programa concreto para el período, que contemple la demanda de una Asamblea Constituyente y nueva Constitución Política. A partir de ella, todo lo que dice relación con derechos sindicales, renacionalización del cobre y otras riquezas naturales, los servicios de pensiones, de educación y salud, los derechos nacionales de los pueblos originarios. Nuestra apuesta fundamental es exigir respeto a un funcionamiento verdaderamente democrático. Para ello, es condición que los esfuerzos unitarios se concreten en la base y no sólo en las “direcciones” políticas y que las bases, desde el conflicto y la lucha, jueguen un papel direccional y no sólo de acompañamiento de los esfuerzos amplios y unitarios de la Izquierda que reclaman la realidad y los tiempos
Eduardo Artés
(Primer secretario del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria), PC(AP).
www.accionproletaria.com
(Publicado en Punto Final Nº 720, 8 de octubre, 2010
RSS Feed
Twitter

0 comentarios:
Publicar un comentario